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La Coctelera

chalemorvan

Categoría: EL ZEN Y SU MAESTROS

28 Marzo 2008

DESTELLOS DE OSHO PARA REFLEXIONAR

Enseñanzas de Oshoviajar.jpg

CHALEMORVAN

Osho nos legó en su estadía por este planeta Tierra algunas enseñanzas que invitan a reflexionar, a determinar su alcance , repercusión, en función de nuestro crecimiento.

En esta oportunidad hemos seleccionado algunos destellos que compartimos con el lector interesado en todo aquello que le beneficie ser mejor, crecer como persona en su tránsito por esta vida. Osho idoneos. com comenta que entre sus relatos y explicaciones, Osho nos transmite sentimientos, vivencias, no filosofías. La manera de llegar a la verdad, su manera de llegar a ella, no consiste en metodologías ni doctrinas con leyes estrictas. Las imposiciones no existen, ya que las religiones y filosofías han demostrado que nunca sirven como guía verdadera hacia lo sano. Una obligación, con implicancias represivas, nunca podría conducir a una persona a experimentar un sano amor, ni tampoco una sincera contemplación del verdadero ser, del auténtico sí mismo.

Osho señala:

  • Quien solo lee tiene mucho conocimiento, pero la verdad es que no conoce. Solo conoce el que experimenta, el que habla de sus vivencias personales, y no de algo que leyó por allí en alguna revista o libro.
  • No pierdas tu vida por aquello que se te va a quitar. Confía en la vida; si confías, sólo entonces podrás abandonar tu conocimiento, sólo entonces puedes poner tu mente a un lado. Con la confianza, se abre algo inmenso. Entonces la vida no es una vida ordinaria; se vuelve llena de Dios, desbordante.

  • Cuando el corazón es inocente y los muros han desaparecido, quedas unido al infinito. Y no te sientes engañado: No hay nada que se te pueda quitar, ¿porqué tendría uno que tener miedo de que se lo quiten? No se te puede quitar, no hay posibilidad, no puedes perder tu verdadero tesoro

  • En el momento que empiezas a ver la vida como algo que no es serio, como un juego, todas las cargas sobre tu corazón desaparecen. Todo el miedo a la muerte, a la vida, al amor: todo desaparece. Uno empieza a vivir con un peso muy ligero o casi sin peso. Tan ligero se vuelve uno que puede volar al cielo abierto.

  • La contribución más grande del Zen consiste en dar una alternativa al hombre serio. El hombre serio ha hecho el mundo, el hombre serio ha creado todas las religiones. Ha creado todas las filosofías, todas las culturas, todas las moralidades. Todo lo que existe alrededor tuyo es una creación del hombre serio. El Zen ha abandonado el mundo serio. Ha creado un mundo propio que es muy divertido, lleno de risa, en donde incluso los grandes maestros se comportan como niños.

  • En el firmamento interior, en el mundo interior, la libertad es el valor más elevado. Todo lo demás es secundario, incluso la bendición, el éxtasis. Hay miles de flores, son incontables, pero todas ellas se hacen posibles en un clima de libertad.

  • Primero medita, sé dichoso, luego el amor sucederá por sí mismo. Entonces, estar con otros es hermoso y estar solo también es hermoso. Por consiguiente también es simple. No dependes de otros y no haces que otros dependan de tí. Entonces siempre existe una hermandad. Nunca se convierte en una relación; siempre es un “relacionarse”. Te relacionas pero no creas un matrimonio. El matrimonio surge del miedo, el relacionarse surge del amor. Tu te relacionas mientras las cosas se dan bien, compartes, y si ves que ha llegado el momento de partir porque los caminos se separan en un punto de cruce, dices adiós con mucha gratitud por lo que el otro ha significado para tí, por todos los gozos y todos los placeres y todos los hermosos momentos que has compartido con el otro, sin sufrimiento, sin dolor; simplemente te separas.

  • El comparar conlleva lo inferior y lo superior. Cuando no comparas, toda inferioridad, toda superioridad desaparece. Entonces eres tú; simplemente estás ahí: un pequeño arbusto o un enorme árbol, no importa, eres tú mismo, tú eres necesario. Una hoja de hierba es tan necesaria como la estrella más grande. Sin la hoja de hierba, Dios será menos de lo que es. El canto del “cucu” hace tanta falta como cualquier Buda; el mundo será menos, será menos rico si este “cucu” desaparece. Simplemente mira a tu alrededor. Todo es necesario y cada cosa encaja una con la otra. Es una unidad orgánica: nadie es más alto, nadie es más bajo, nadie es superior, nadie es inferior. Todo el mundo es incomparablemente único.

  • Un maestro Zen no es un simple profesor. En todas las religiones hay solamente profesores. Ellos te enseñan acerca de materias que tu no sabes, y ellos te piden que creas porque no hay otro camino para traer esas experiencias en una realidad objetiva. Ninguno tiene el profesor para saber de ellos – ellos han creído en ellos; Él transfiere su creencia a alguien más.El Zen no es un mundo para creyentes. No es para los que tienen fe, es para esas almas osadas que puedan botar toda creencia, incredibilidad, dudas, razones, mente, y simplemente puedan entrar en su pura existencia sin fronteras. Pero trae una tremenda transformación,. Mas bien, déjame decirte que mientras otros están involucrados en filosofías, Zen esta involucrado en metamorfosis, en una transformación. Pero su lenguaje tiene que ser comprendido, no con la razón o la mente intelectual sino con tu corazón amoroso. O hasta que lo escuches, no importa en todo caso si es verdad o no. Y viene un momento repentinamente en que tu lo ves, el cual ha sido evadido toda tu vida. Repentinamente, lo que Gautama Buda llamó abrir las: “ochenta y cuatro mil puertas”.

  • El Zen dice que si tiras a un lado el conocimiento – y junto con el conocimiento todo está incluido; tu nombre, tu identidad, todo, porque esto te ha sido dado por otros – si tú tiras todo lo que te ha sido dado por otros, tendrás una cualidad de tu ser totalmente diferente: la inocencia. Esto será una crucifixión de la persona, la personalidad, y tendrá lugar una resurrección de tu inocencia. Te convertirás en un niño de nuevo, renacido.

  • "No hay que ganarse el paraíso, ni pagar por él. Sólo has de aprender a disfrutarlo, eso es todo. Si sabes cómo hacerlo, entonces lo tienes disponible ahora mismo. No has de pagar por ello.

  • La vida es gratis, es un regalo... un regalo de existencia. Disfrútalo. Que profundice todo lo posible en tu corazón; permite que ese secreto deje de serlo. ¡La vida es un regalo! Que haya baile en las calles

  • Si hubiera que elegir entre filosofía, religión, ciencia y música, y me pidieran que eligiera una, mientras desaparecen las restantes de la Tierra, escogería la música. Porque si hay música, habrá religión; no puede desaparecer. Si hay música ¿cómo va a ser posible que la religión desaparezca? La música transmitirá a todo el mundo un sentimiento tan misterioso que la gente empezará a pensar sobre lo que representa ese misterio. Si hay música, la filosofía no puede desaparecer; si hay música, la ciencia no puede desaparecer; si hay música, la literatura no puede desaparecer...

  • La música es el fenómeno primordial porque está en la naturaleza, en la brisa que atraviesa los árboles, en los pájaros que cantan... nunca encontrarás un pájaro filósofo, pero todos los pájaros son músicos. Ve e investiga. No encontrarás ningún arroyo que sea religioso, pero todos los arroyos son musicales. Ve y pregunta a los vientos que soplan entre los árboles... puede que nunca hayan oído hablar de la Biblia, del Corán, ni del Gita, pero saben lo que es la música. La música está implícita en la vida misma. Es existencial.

  • Nadie debe interferir de ninguna manera en la vida de los demás, ni nadie debe permitir que los demás interfieran en su vida

  • "Si yo tuviera que decidir, te daría libertad total: si quisieras ir desnudo, deberías hacerlo. Si estuviera en mi mano, sólo establecería una regla: no has de interferir en la libertad de los demás. Eso es todo. Cuando interfieres en la libertad de alguien, sólo entonces cometes un crimen. Si estás haciendo algo sólo para ti, sin perjudicar a nadie, deberías ser completamente libre...

  • *fuentes: diferentes págs Web

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5 Agosto 2007

NOTAS A TOMARSE EN CUENTA DEL ZEN (I)

CHALEMORVAN

· El Zen basa toda su enseñanza en tratar de dirigir la atención a la acción (incluyendo la mental) del presente, pero no es la acción lo que interesa al Zen, sino el Principio inmutable del que toda acción depende. Lo que R. Guénon denomina "acción de presencia", aquello que permanece cuando el vacío mental se produce, es la esencia del Zen.

· Huanng-po escribió un "Tratado sobre los fundamentos de la doctrina de la mente", parte de él recogido por Suzuki. De esta obra es la cita que sigue: "Si quienes estudian el Tao no despiertan a esta sustancia mental, crearán una mente por encima de la mente, buscarán al Buda fuera de sí mismos y quedarán apegados a formas, prácticas y ejecuciones, todo lo cual es dañino y ajeno al camino que lleva al supremo conocimiento". "Temiendo que ninguno de vosotros entendiera, se le dio el nombre de Tao pero vosotros no debéis basar ningún concepto en ese nombre. Así se dice que 'una vez cazado el pez, la trampa queda olvidada' cuando el cuerpo y la mente alcanzan la espontaneidad, se llega al Tao y se comprende la mente universal. En otros tiempos los hombres tenían mentes agudas. Al oír una sola frase abandonaban el estudio y por eso se les llamaban 'los sabios que, abandonando el saber, permanecen en la espontaneidad'. En la actualidad la gente sólo busca atiborrarse de conocimientos y deducciones, confiando mucho en las explicaciones escritas y dando a todo esto el nombre de práctica

· Lo que aparentemente se muestra como una gran ironía, incluso sarcasmo, de los maestros Zen, no son más que planteamientos paradójicos con los que abocan al aprendiz, atrapado en un callejón sin salida, a tener que replantearse de nuevo todos sus conceptos y demás fijaciones mentales, pues advierte de la invalidez que éstos tienen para comprender. Es así como provocan, que sin argumentos, la mente se anule y únicamente quede de ella ese espacio vacío, y al tiempo lleno de dudas, de incertidumbres, quieto, inactivo y a la vez expectante. ¿Qué le queda hacer a un hombre en tal circunstancia? ¿Tal vez aprenderlo todo de nuevo?

· Esa es la idea de la doctrina wu-wei, la no-acción, o wei-wu-wei, acción no actuante. En medio de todos los pensamientos, de todas las incertidumbres ¿Quién? El nacimiento de ésta pregunta en el corazón del hombre es el inicio de cualquier conocimiento.

· Algunas escuelas Zen han desarrollado un método de enseñanza denominado Koan. Los Koans son una especie de problemas psicológicos que le son planteados al alumno para que éste los resuelva. Muchos de ellos son famosos y han sido transmitidos de forma oral. Se dice que con estos Koans experimentaron en su día el satori algunos antiguos maestros Zen. Este ejercicio espiritual, consiste en meditar en un tema concreto y aparentemente paradójico propuesto por el maestro al alumno, y que éste jamás podrá resolver empleando su lógica racional, por lo que se ve obligado a una reflexión exhaustiva para dar su respuesta al "asunto", que al no darle resultados, acaba por provocarle un estado de catarsis que derrumba todos sus pensamientos y sus nociones de las cosas. Equivalente a decir que se ve obligado a interrumpir su diálogo interno, a desprenderse de sus conceptos y prejuicios, de sus adherencias, en definitiva de todo aquello que le impide entender la naturaleza de las enseñanzas. Embargado por la duda y el desconcierto, el aprendiz inevitablemente queda situado en una nueva perspectiva de su realidad. Se encuentra con que nada de lo que él cree que es, satisface como respuesta al maestro, lográndose dar cuenta que no tiene conocimientos para dar solución a la cuestión

· . Es fácil advertir que la meditación del Koan lo que verdaderamente provoca es una regeneración psicológica de aquel que la experimenta. "El resultado de esta práctica -dice Suzuki- conduce a la visión esclarecedora que penetra en la verdadera naturaleza de todas las cosas".

· Por medio del Koan, el Zen persigue el desconcierto desde el punto de vista de nuestra lógica, pues el Zen es sobre todo ilógico, a decir de Suzuki: "el Zen quiere tomar por asalto la fortaleza de la insensatez".

· Uno de los Koan más famoso, recogido por varios autores, es el que el maestro Hakuin solía plantear a sus alumnos. Este les proponía que escuchasen el sonido que emitía una palmada dada con una sola mano. Luego debían dar sus conclusiones sobre tal "audición". Otro de los más divulgados es aquel Koan que planteaba otro maestro a sus discípulos. Este les enseñaba una vara o báculo, Shippei, símbolo de autoridad y a la vez bastón para caminar, les decía: Si la llamáis vara no es lo propio. Si no la llamáis vara es falso. Entonces decid: ¿cómo la llamareis? Significa que todas las cosas tienen una realidad que podría llegar a ser muy diferente si nos esforzáramos o simplemente nos interesara mirarlas desde un punto de vista más elevado. Buscar la verdad de las cosas consiste en situarse por encima de sus apariencias observándolas desde su unidad o complementariedad para, desde este plano superior de observación, advertir que todo tiene una profundidad hasta entonces incluso inadvertida y que es su Verdad.

· El resultado del satori se experimenta como la normal inclinación que uno siente por su naturaleza búdica. Libre y sin necesidad de hacer nada, pero no dejando nada por hacer. Eso es el Zen. Y los maestros, sabiendo de las dificultades que el hombre actual tiene para entender esta enseñanza, crean sus métodos. Estos son ingeniosos, sorprendentes, enigmáticos, irónicos, paradójicos, aparentemente absurdos atendiendo a la naturaleza del propio instructor, es decir, al arte con que es capaz de realizar la síntesis que haga posible trasmitir los conocimientos tradicionales.

· Meditar en el vacío, o provocar el vacío mental, no tiene que ver con pretender negar nuestra mente, los deseos o las pasiones; éstos son inevitables siendo como son parte de la naturaleza humana, y no es inteligente desear no desear (aquello de poner una cabeza sobre la cabeza). Se trata de salir de la rueda situándonos simbólicamente en el centro de ella, en el refugio de nuestro corazón (centro del Ser), desde donde es posible observar quietamente sus movimientos, dejando que los deseos y pasiones circulen, que vengan y vayan, como viene la primavera y luego se va, como lo más natural del mundo. Es así como sucede todo, son esas las leyes que rigen el Universo y de las que no es posible la exclusión, porque es ese el ritmo con el que fluye la vida y todos estamos sujetos a sus leyes. Situado en el centro de la rueda, en el corazón, (que es la sede de la inteligencia universal), los deseos banales desaparecen y no queda más que el flujo de la vida, es decir, el Zen, advirtiéndose que no hay más que vivirla haciéndonos conscientes de nuestro papel central en ella, contemplando su armonía, su perfección infinita, siempre inacabada, siempre por descubrir. Y uno allí, quieto y sereno, y aunque dure un instante ese reconocimiento, esa entrega, nada importa, porque lo que se percibe es la eternidad, y uno ya no dejará de perseguir ese momento de luz que fecundó su memoria. ¿De dónde vino? ¿De que misterioso lugar llegó el rayo de luz? La respuesta permanecerá oculta en las tinieblas superiores, pero la vívida experiencia, la Verdad de esa realidad sutil, como tesoro encarnado, ya nunca abandonará la morada de nuestro corazón, como sede que es del corazón del Ser del Universo.

· Después del satori el Koan se convierte en una práctica habitual del monje, con el propósito de mantener viva la memoria de ese momento de luz, pues ahí se halla la semilla del desarrollo intelectual del hombre."Lo más pequeño es lo más poderoso", dice la frase hermética. La disciplina en el ejercicio busca que arraigue la visión obtenida en el satori, de modo que ésta nueva visión obtenida consiga trasformar todos los actos de la vida.

· La experiencia del satori por medio de la comprensión del Koan, podría compararse con aquel que después de navegar días, meses o años en busca de tierra, por fin divisa una isla, luego pueden venir tempestades que se la oculten, pero sabiendo ya de su existencia, el navegante se mantendrá a la espera de que pase el temporal y seguirá el rumbo una vez aplacada la tormenta. El rito, que es todo acto hecho desde la comprensión, tiene la facultad de restablecer nuestra memoria viva o reorientarnos constantemente.

· Es de destacar el hecho de que los maestros Zen no conceden importancia a las palabras, es decir, no es la elocuencia ni el discurso perfectamente expresado y razonado el que demuestra que el alumno ha comprendido o experimentado el satori. Son los pequeños gestos, esto es, las reacciones más espontáneas las que hablan por el aprendiz, pues "no hay en el satori -dice Herriguel- ninguna verdad de la cual uno pueda apropiarse y luego restituirla de memoria, sino una nueva forma de ver, de concebir".(continuará…)
** fuente: www.gweocities.com.

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5 Agosto 2007

EL CHAN

CHALEMORVAN
En una interesante conferencia deicta por el venerable maestroSheng Yen en la Universidad de Toronto el 7 de mayo de 1998. señala, en su introducción, que : La gente moderna está siendo bombardeada continuamente por el conocimiento conceptual e intelectual. Todas las últimas ideas y avances tecnológicos parecen darse en Norteamérica. La incesante avalancha de cosas nuevas, crea confusión en nuestras mentes. Es difícil saber qué elegir, qué seguir. La vida norteamericana es rica materialmente, pero espiritualmente decadente. La población tiene un sentimiento de inseguridad y alienación muy elevado. Los chinos tienen un dicho sobre las parejas casadas: “Aunque duerman en la misma cama, tienen diferentes sueños”. Aún en las familias estrechamente unidas, mucha gente se siente insegura. ¿Cuánta más sería la alienación que podemos sentir entre todas las culturas que conforman la nación norteamericana?

Siento mucho si sólo he enfatizado el lado negativo del modo de vida norteamericano. Hay una vertiente positiva. Si no la hubiese, entonces ¿por qué gentes de casi cualquier lugar sobre el planeta Tierra, vienen aquí para encontrar la felicidad y hacer realidad sus sueños? Para millones de personas en el mundo, Norteamérica es un lugar ideal, un cielo, un lugar con oportunidades infinitas. ¿Es Norteamérica ese cielo que muchos piensan que es? En el sentido material, puede ser así, al compararlo con otros países. Pero ¿cómo se siente la gente que ya vive aquí? Yo veo que muchos de ustedes no están tan seguros de que este lugar sea el cielo.

De hecho, muchas personas piensan que la vida en Norteamérica es una especie de castigo cruel de Dios. Aunque tengan muchas diversiones y lujos, la gente siente que Dios los ha elevado sólo a medio camino hacia el cielo, y que están estancados en el aire, en un lugar donde son vapuleados de esta manera y por un constante viento de inseguridad. Ellos se sienten como espíritus sin hogar, vagando sin propósito alguno y sin raíces. Ya que están tan ocupados, muchos ni siquiera se dan cuenta del lamentable estado en el que están, y viven como en un vacío espiritual. Trabajan y se divierten a un ritmo frenético día y noche, pero no tienen un propósito real. No son dueños de sus propias vidas.

Si es o no un retrato certero del modo de vida norteamericano, depende de nuestro punto de vista. Si la manera en la que he reflejado la vida aquí, tiene un elemento de veracidad, entonces podemos decir que el Chan es necesario en Norteamérica. Sólo cuando nos damos cuenta de que tenemos problemas, es cuando necesitamos el Chan. Si no tenemos problemas, el Chan no es aplicable. Y si no hubiese ningún problema digno de resolver, no tendría sentido el considerar la importancia del Chan en Norteamérica.

Al referirse a la explicación de que es el Chan , comenta será expuesto entres sub-secciones:
El Chan es un método de práctica espiritual.
El Chan es una clase inexplicable de sabiduría.
El Chan es todos los fenómenos. No hay nada que no lo sea, y que no hay lugar donde no esté presente.

1. Los métodos de meditación existen tanto en el Buddhismo como en el Hinduismo, así como en otras tradiciones religiosas. Aunque tanto maestros hindúes como Chan enseñan métodos de meditación, las dos tradiciones enfatizan cosas diferentes. El buddhismo Chan deriva del buddhismo Dhyana, que comenzó en la India, mucho antes de que el buddhismo llegara a China. Las técnicas avanzadas de meditación del Dhyana se estudiaban y practicaban ávidamente en China.

Chan o Dhyana se aplica y es una parte importante del entrenamiento espiritual de muchas y diferentes religiones hindúes: el hinduismo, la religión de la India antes del surgimiento del Buddhismo, y del propio Buddhismo. Una parte importante del yoga es la disciplina mental, y hay varios métodos concretos que se emplean en el Chan y que ayudan a concentrar la mente. Tales métodos incluyen contar las respiraciones, el concentrarnos en la respiración, meditar en determinadas partes del cuerpo, centrar la mente en determinados sonidos, etc.

El propósito de estos métodos es llevar a la mente desde una condición dispersa, llena de molestias y limitaciones, hasta un estado mental centrado, e incluso más allá en donde lo externo y lo interno se vuelven uno.

Las molestias las causan los pensamientos dispersos, que surgen de nuestra incapacidad para concentrar y enfocar la mente. Las tradiciones hindúes han enseñado maneras para liberar a la gente de esta condición de insatisfacción, a través de la práctica de meditación. Las enseñanzas más elevadas del Chan no dependen de y de hecho van más allá de las técnicas hindúes del Yoga y de la concentración mental. Sin embargo, para el practicante Chan que empieza, estos métodos básicos y concretos de disciplina mental son necesarios con frecuencia.

Encontramos instrucciones de tales métodos en las enseñanzas de los patriarcas. El Cuarto patriarca Tao-hsin (580-651 A.D.) explicó un método en su obra “Los Métodos Prácticos Fundamentales para Purificar la Mente”. Tao-hsin recomienda que empecemos a practicar Chan, examinando la Mente. Él dice que deberíamos sentarnos en un lugar tranquilo, enderezando nuestro cuerpo, liberando nuestra ropa de forma que no nos moleste, permitiendo que se relajen nuestros pensamientos, mente y cuerpo, masajeándonos varias veces, y permitiendo que nuestro cuerpo y mente alcancen un estado de armonía.

Agrega en su alocución Sheng Yen, queel Chan es una sabiduría inexplicable. El Chan no puede expresarse o describirse con palabras, ni puede ser imaginado o comprendido por la mente conceptual. Cualquier cosa que pueda expresarse con palabras, sin importar cuán maravillosa sea, no es Chan. Las limitaciones del lenguaje se ilustran en una anécdota que involucra al Maestro Pai-Chang Huai-hai (720-814). Un día, él fue a la plataforma desde la cual solía impartir sus discursos a los monjes del templo, y él les preguntó e invitó a decirle algo sin emplear sus bocas. Un monje aventajado llamado Kuei-shan respondió: “En vez de tenernos hablando la verdad, ¿por qué no nos la dices tú?”.

Un segundo ejemplo proviene del Sutra Plataforma, que recoge la biografía del Sexto Patriarca, Hui-neng. El Quinto Patriarca había entregado el manto y el cuenco a Hui-neng. Esto significaba que Hui-neng iba a convertirse en el siguiente patriarca. Otros monjes compitieron por el manto y el cuenco, porque lo veían como un símbolo de poder y prestigio, más que como un refrendo espiritual otorgado por el Maestro. Hui-neng huyó a las montañas por miedo a aquellos que querían tomar su manto y cuenco. Uno de sus hermanos en el Dharma, perteneciente al templo, que era un antiguo oficial del ejército de considerable poder y voluntad, lo alcanzó. Hui-neng colocó el manto y el cuenco en el suelo y dijo: “Tómalos. Yo no quiero luchar”. El hermano en el Dharma contestó: “Yo no he venido por el manto y el cuenco. He venido por el Dharma”. En ese instante, Hui-neng impartió su primera enseñanza como Sexto Patriarca. Él dijo: “No pensar en bueno y no pensar en malo, ¿qué es eso que permanece frente a mí?”.

Un tercer ejemplo proviene de Pai-Chang. Él dijo que la verdadera sabiduría de Buddha sólo se alcanza cuando nos vemos liberados de todas las restricciones: todos los conceptos de puro e impuro, de bueno o de malo, de cualquier técnica meditativa o método mundano, de cualquier idea de bendiciones espirituales o mérito. Si trascendemos esto, alcanzaremos la sabiduría del Buddha.

3. El Chan es todos los fenómenos. No hay nada que no lo sea, y no hay lugar donde no pueda encontrarse. Yo dije que el Chan trasciende todos los conceptos, que no puede comprenderse o ser definido por la mente conceptual. Sin embargo, el Chan no excluye nada, por lo que pueda haber formas de sugerir el Chan empleando las palabras.

El primer ejemplo proviene de Chao-chou (778-897). Un día, un monje que estudiaba en el templo, acudió a Chao-chou y dijo: “Estoy confundido. Me gustaría que el Maestro me diera alguna orientación”. El Maestro Chao-chou contestó: “¿Ya has comido tus gachas?”, “Sí”, contestó el monje. Bien, entonces ve y lava tu cuenco”. Tras esta declaración, el monje tuvo una experiencia iluminada. Si, después de beber leche, te digo que laves tu vaso, ¿piensas que podrías experimentar la iluminación? Debemos recordar el trasfondo de estas historias. Este monje tenía a sus espaldas un amplio periodo de práctica intensa. Ya que su mente estaba centrada y fresca, las palabras de Chao-chou fueron suficientes para desencadenar tal experiencia. Así, cualquier cosa que digamos o hagamos, puede considerarse Chan. Nada que hacemos esté fuera del Chan.

Hay otra famosa historia de Chao-chou. Un monje preguntó: “¿Qué es el Chan?” y Chao-chou respondió: “Cuando tengas hambre, come; cuando estés cansado, duerme y descansa; cuando tengas ganas de defecar, hazlo”. El monje contestó: “Todo el mundo hace eso. ¿Significa eso que todo el mundo está en un estado de Chan?”. Chao-chou preguntó: “¿Cuando estás comiendo, lo haces con una mente centrada?, ¿Cuando duermes, no estamos en otro lugar, fuera del sueño?”.

Otro monje dijo a Chao-chou: “Todas las cantidades de dharmas existentes retornan al uno. ¿Hacia dónde retorna el uno? El que todas las cantidades de dharmas retornen al uno, significa concentrar la mente dispersa, hasta que lo interior sea uno con lo exterior. Es similar al concepto religioso de que cualquiera cosa retorne a Dios, o la pregunta de cómo la multiplicidad y la unidad se relacionan.

Chao-chou contestó: “Cuando estaba en un pueblo, yo tenía un manto hecho para mí y que pesaba siete libras”. A Chao-chou se le hizo una pregunta abstracta, y contestó con una respuesta prosaica, una que aparentemente no tenía relación alguna con la pregunta. En realidad, su respuesta fue sencilla y directa. Él tan solo había regresado del pueblo con un manto nuevo, y estaba contento. Sin importar lo que le habían preguntado o quién le preguntó, él hubiera contestado “Sólo tenía este bello manto para mí”.

No tenemos que emplear conceptos filosóficos para penetrar la verdad. La pregunta –“Si todas las cosas retornan al uno, ¿a dónde retorna el uno?-, en realidad no es un asunto importante. En realidad, aún el más brillante filósofo tiene que comer, dormir y defecar, como hace el más sencillo de los trabajadores inexpertos. ¿Por qué las verdades últimas han de estar limitadas sólo a las mentes más agudas o a los que despuntan? No es que el Chan se oponga al cuestionamiento o debate filosófico, sólo es que no tenemos que emplear pensamientos profundos y sofisticados para ir en busca y alcanzar la verdad última. Ésta está ante nosotros y en todo lo que nos rodea, en cada momento de nuestras vidas.
**spanish.dharmadrum.org

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5 Agosto 2007

EL GRAN MAESTRO ZEN MA-TSU


CHALEMORVAN
Muchas enseñanzas encontramos en el Zen, en donde cada una de ellas añudan a vivar el templo de sabiduría de cada uno de nosotros que nos permite alumbrar esas senda donde debemos tranistar en esta oportunidad por esta dimensión.
El Zen ha contado con grandes maestros que han legado enseñanzas que permiten a los interesados en él adentrarse en su alcance y obtener todos aquellos conocimientos que de alguna manera ayudan a crecer espiritualmente

Considerese, que el Zen no se interesa en ninguna abstracción ni conceptualización. No tiene ninguna doctrina o filosofía especial, ningún credo ni dogma formal y enfatiza su libertad de todo pensamiento fijo, esto la hace verdaderamente espiritual.

Más que cualquiera otra escuela de misticismo oriental, Zen está convencido de que las palabras nunca expresarán la verdad última. Debe haber heredado su convicción del Taoísmo, que mostraba la misma actitud sin compromisos. "Si alguien pregunta sobre el Tao y otro le responde", dijo Chuang Tzu, "ninguno de ellos lo conoce".

Zen es descrito como: Una transmisión especial externa a las escrituras. No sostenida por palabras ni letras, Apuntando directamente a la mente humana, Mirando directamente a la naturaleza propia y alcanzando el estado de Buda. Esta técnica de "apuntar directamente" constituye el sabor especial de Zen. Es típico de la mente japonesa, que es más intuitiva que intelectual y que le gusta entregar los hechos como hechos, sin comentario alguno. Los maestros Zen no son adeptos a la palabrería y aborrecen todo tipo de teorización y especulación. De esta manera desarrollaron métodos que apuntan directamente a la verdad, con acciones y palabras repentinas y espontáneas, que exponen paradojas del pensamiento conceptual y, como los koans, están orientados a parar el proceso mental del pensamiento, preparando así al estudiante a la experiencia mística. Esta técnica se ve muy bien ilustrada en los siguientes ejemplos de cortas conversaciones entre maestro y discípulo. En estas conversaciones, que forman la mayor parte de la literatura Zen, los maestros hablan lo menos posible y usan sus palabras para cambiar la atención del discípulo desde los pensamientos abstractos a la realidad concreta.

Tenga presente, que la enseñanza del Zen emplea un método directo para conseguir el despertar del adepto, es un sistema que conduce a la metafísica de modo directo, aunque tal vez sería más atinado decir que señala directamente a la metafísica, tomando como soporte ritual el instante presente, lo natural, espontáneo y cercano, esto es, la propia cotidianidad. Pero se trata de que el alumno lo vea todo de nuevo, de conseguir que observe la realidad que permanece "oculta ante sus ojos", pero eso no se logra corrigiendo algún tipo de anomalía visual: es la psique la que debe ser reeducada, y esto requiere, evidentemente, de métodos capaces de lograr el rompimiento de nivel psicológico necesario

Uno de esos grandes maestros ha sido Ma Tsu, que al respecto, oshogulapp.com nos aporta, que Ma-tsu está considerado unánimemente como uno de los grandes maestros de todos los tiempos, siendo uno de los que más contribuyo a la reformulación típicamente china del Zen. De Ma-tsu se dice que "tenía mirada de tigre y andares de búfalo, podía alcanzar con la lengua hasta cubrirse la nariz y tenía marcas en forma de rueda-de-mil-rayos en las plantas de los pies". Con él se consolida una particular forma de instrucción:
Un día, un monje fue a ver al maestro Ma-tsu en busca de iluminación:
"Maestro, ¿cual es el mensaje último de la doctrina de Buda?"
Ma-tsu se puso muy serio y dijo con solemnidad: "Te lo diré. Pero cuando se discute sobre estos temas tan profundos primero hay que hacerle una postración de reverencia al Buda"
El monje se aprestó a cumplir y adoptó la posición de postrarse, entonces el maestro le dio una gran patada en el culo. Esta inesperada patada llevó al monje a una risa incontrolada y disolvió por completo sus dudas; en ese instante alcanzó su satori. En los siguientes años, siempre decía: "Desde que recibí la patada de Ma-tsu, no he podido parar de reír".
Ma-tsu sostenía que "el Tao nada tiene que ver con la disciplina" e instruía a sus discípulos por medio de gritos súbitos, golpes y empujones, gestos sin palabras y bruscas paradojas. Cuando no le quedaba más remedio que dar un sermón, decía:
"Apartarse de lo malo y apegarse a las cosas buenas y meditar sobre el vacío y entrar en estado de samadhi [concentración]: todo esto es 'hacer algo'. Quienes 'hacen algo', corren en pos de un objeto externo y son los que más alejados están del Tao.
Estos 'oyentes' están extraviados, no llegan a percibir que la Mente, como es en sí, no conoce de etapas ni procesos ni imaginaciones... Se disciplinan y así alcanzan resultados; se quedan en samadhi durante muchísimos kalpas [eones], se sepultan en el vacío y no saben como salir de su quieta contemplación. Estos 'oyentes' no ven dentro de su propia naturaleza.
Desde el punto de vista del Bodhisattva, todo esto se parece a la tortura del infierno"
Tal y como vimos antes, Ma-tsu hablaba por propia experiencia (link a Huai-jang) y mostraba un especial genio y fiereza en la transmisión directa su sabiduría:
Un día, Ma-tsu salió a pasear con su discípulo Pai-chang cuando vieron una bandada de patos salvajes volando :
"¿Que es eso?", pregunto Ma-tsu
"Patos salvajes", respondió Pai-chang
"¿Donde van?"
"Ya no están, se han alejado volando"
De repente Ma-tsu agarró la nariz de Pai-chang y la retorció hasta que éste gritó de dolor. "Entonces", exclamó el maestro "¿como es posible que ya no estén?"
En ese momento Pai-chang alcanzó la Iluminación.

Se cuenta en la literatura Zen la siguiente historia acerca de Huai-jang, cuando éste iniciaba al que sería su sucesor Ma-tsu, que entonces estaba practicando la meditación en posición de sentado:

-Su reverencia -preguntó Huai-jang-: ¿qué objeto tiene meditar sentado?

-Convertirse en un Buda -contestó Ma-tsu.

Entonces Huai-jang tomó una baldosa y comenzó a pulirla sobre una roca.

-¿Qué hace usted, maestro? - preguntó Ma-tsu.

-La estoy puliendo para hacer un espejo- dijo Huai-jang.

-¿Y cómo va a hacer que una baldosa pulida se convierta en un espejo?

-¿Y cómo va a hacer que meditando sentado se convierta en Buda?

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Sobre mí

Ya he transitado un buen tiempo por este plano, puedo señalar que he experimentado emociones, sentimientos y desde luego adquirido conocimientos formales en pro de mi capacitación profesional que termina en un academicismo muy tradicional como en la formación del ingeniero. Más allá de cumplir con el rol que se requiere en el tránsito de la supervivencia a través del ejercicio profesional, me ha interesado el determinar la razón del porque nos manifestamos en esta dimensión , en donde se sucitan muchas especulaciones, teoría, hipótesis, retos, fenómenos que demandan de explicaciones a fin de determinar sus causas, invitarnos a mantenernos despiertos de que todo tiene su alcance, explicación y no dejarnos atrapar por el fanatismo, creencias que nos atan. Nos corresponde a cada uno alimentar nuestro espíritu, usar nuestros potenciales, creatividad que nos favorezca en nuestro auténtico crecimiento libre de ataduras, creencias, dogmas, apegos.

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