NOTICIAS RELEVANTES SOBRE BEETHOVEN
Beethoven nació en Bonn en el año de 1770 y murió a los 57 años en Viena, en donde habÃa vivido desde los 21 años. Su niñez fue triste y penosa en medio de angustia y grandes sufrimientos, soportando los malos tratos de su padre alcohólico. Su madre, quien soportó también este mismo ambiente, murió de una hemoptisis tuberculosa en 1787. Su infancia fue pobre y sometida a los castigos de su padre quien durante largas horas lo hacÃa trabajar ante un clavicémbalo. Lo despertaba en las horas de la noche después de sus largas orgÃas y lo obligaba a recibir sus clases y las de su amigo Pfaiffer quien era también un bohemio. Su vida fue desde entonces un calvario y podemos decir que sólo terminó el dÃa de su muerte. Hasta los 17 años empieza a recibir la tutela y la enseñanza de mejores maestros. Estas disciplinas y este ambiente lo indujeron a dedicarse exclusivamente a la música. Su sólida formación y profunda memoria auditiva hicieron posible sus composiciones tan magistrales en los años de sordera profunda. A los 21 años se trasladaba a Viena, el centro de la música y la cultura de ese tiempo. Allà empezó a liberarse y a desarrollar su personalidad y su gran habilidad como pianista. Ese genio innato como compositor hizo posible su aceptación en los más altos cÃrculos sociales y alternar la amistad con las más sobresalientes figuras de la época. Cuando su vida se presentaba más halagüeña y empezaba a recoger los frutos de 26 años de disciplina y sufrimientos, recibió el impacto de las primeras manifestaciones de sordera. En julio de 1798 escribe a su amigo Armenda esta carta que refiere sus sÃntom Ante el avance de la enfermedad, Beethoven adoptó la escritura como vÃnculo con la realidad exterior. Los cuadernos incluyen notas suyas y las preguntas y observaciones que le realizaban por escrito sus "contertulios", y aportan claves sobre la vida privada del músico, el dÃa a dÃa de su existencia. Ahà aparecen preguntas, operaciones aritméticas, comentarios sobre las noticias de la prensa (aunque Beethoven conservó el habla y en muchas ocasiones respondÃa de viva voz)... Junto a partes más bien banales, hay notas que hacen referencia al proceso creativo de la "Novena sinfonÃa" y los últimos cuartetos. El primer volumen (1818-1819) está dominado por los conflictos en las relaciones personales, en especial su lucha judicial por obtener la custodia de su sobrino Karl, de 9 años, tras el fallecimiento de su padre. En la historia clÃnica de Beethoven se revelan algunas enfermedades intercurrentes. En su niñez presentó viruela, que dejara cicatrices faciales permanentes. Principió a tener ataques asmáticos a los 16 años con resfriados frecuentes que se acompañaban de cefaleas. No hay antecedentes de otitis supuradas que hubieran lesionado la cadena osicular, en contra de lo que se ha pensado de que su sordera fue debida a otomastoiditis. Existe la posibilidad de que hubiera adquirido la sÃfilis entre los 45 a 48 años y esta puede ser la causa de la lesión secundaria del nervio auditivo que sumada a la otoesclerosis y a la toxicosis por arsénico y bismuto hubiera podido producir la sordera total. Los zumbidos de oÃdo y la hipoacusia se acentuaron entre los 30 y los 40 años y en los últimos 8 años de su vida la sordera fue total viéndose obligado a usar su libro de notas para la comunicación. Las trompetas acústicas no le daban ningún resultado. PercibÃa algunas frecuencias por conducción ósea a través de sus miembros y con la ayuda de una varilla de madera tomada entre sus dientes y que colocaba sobre la tapa del piano para captar los cambios de vibración. Esta maniobra es prueba evidente de que Beethoven tenÃa restos de conducción ósea, sÃntomas claros de una sordera del oÃdo medio que posteriormente lesionó el nervio auditivo. Por esa misma época los ruidos desaparecieron. Los pacientes sordos descansan cuando desaparecen los ruidos aunque pierdan su audición y el ambiente ruidoso enmascara los acúfenos, lo cual explica el alivio que el maestro sentÃa cuando se sentaba al piano. En cambio, los pacientes con sorderas del nervio auditivo no toleran el ambiente ruidoso y presentan hipoacusia. La causa definitiva de su muerte parece haber sido una cirrosis hepática. Lo que más nos sorprende por insólito y contradictorio, es que a medida que su sordera progresaba su obra engrandecÃa. LeÃa sus composiciones como un libro, sin servirse de su audición, por asociación inmediata entre la imagen musical y la auditiva. ConocÃa el efecto que producÃan las notas musicales y sin ningún intermediario material analizaba las cualidades, efectos y sonidos de la pieza sinfónica. Su guÃa era un lenguaje musical interior y escribÃa y coordinaba sus pensamientos melódicos por asociaciones sensopsÃquicas. Su sordera lo aisló de amigos y admiradores porque le era penoso que su invalidez se hiciera aparente. Consulta a los mejores otólogos de la época sin ningún resultado. Esa frustración lo lleva al intento del suicidio. Era la época en que el sordo abandonaba los consultorios sin encontrar el menor alivio y ni siquiera la esperanza de una prótesis auditiva ni de las intervenciones quirúrgicas con que hoy la moderna audiocirugÃa los ha favorecido. AsÃ, el maestro fue perdiendo las esperanzas de recuperar su audición y se vuelve melancólico y extraño adquiriendo la personalidad de un neurótico auditivo.
CHALEMORVAN
Una empleada del seminario estaba haciendo inventario y halló el documento en el último armario que revisaba, en el sotano de la biblioteca de la institución. El documento está escrito en tinta negra y marrón e incluye anotaciones en lápiz rojo.Al parecer, un industrial de Cincinnati (noreste) aficionado a componer himnos religiosos, William Doane, lo adquirió en 1890 y lo trajo a Estados Unidos.
