EL DOCENTE Y SU RESPONSABILIDAD ACADEMICA

CHALEMORVAN
Es necesario rescatar el compromiso del docente con respecto a grantizar un buen academicismo a la institución en donde presta sus servicios. El tiempo presente, a demostrado, en el caso venezolano que esto se ha perdido. Son muchos los docentes que no manifiestan un serio compromiso con el academicismo que el tiempo presente exige. Hay poca integración entre la universidad y sus docentes, así como la responsabilidad de estos en capacitar, formar profesionales de acuerdo a los requerimientos qu el presente exige.
Son muy pocos los docentes actualizados, que saben interpretar las necesidades que el escenario nacional e internacional demanda, pocos que se mantinen al día con los conocimientos que su profesión rerquiere para garantizar servicios idoneos a los requerimientos que el país exige.
Son pocos, los docentes que está plenamente identificados con el alcance, relevancia que las líneas de investigacionesdel presente se necesitan para colaborar en la solución de problemas, crear nuevos modelos, dar paso a nuevos paradigmas.
Muchas Escuelas, Facultades no se han identificado con lo que la investigación representan, perdiéndose el uso adecuado del talento humano, de saber aprovechar el potencial creativo del estudiantado y de hacerlos partícipes en pro de solucionar muchos problemas que actuamlmente se afrontan.
Muchos docentes todavia no han sabido interpretar ni manejar las herramientas modernas del aprendizaje de acuerdo a los requerimientos de la sociedad del conocimiento. Muchos no han comprendido lo que representa interenet y como ello incide determinantemente en pro del academicismo del presente.
El docente moderno tiene que ser más responsable a través del compartir de sus conocimientos en motivar, preparar adecuadamente a los profesionales que Venezuela necesita. Debe utilizar muy bien, los estimulos motivacionales , persuación, influencia en el estudiantado a fin de que estos generen nuevos conocimientos, tengan una participación más proactiva en la realidad nacional.
Hay que tomarse en cuenta lo que se comenta, en relación a que el académico, el profesor, deberían ser perfectamente visibles. Cruzarse a diario en nuestro camino. La consecuencia, como en la polis de Pericles, en la Bolonia medieval o en la Tubinga decimonónica, es un proceso de contaminación implosiva y acumulativa. El conjunto es activado como tal, con independencia de sus partes principales. En virtud de esta contigüidad no forzada, el estudiante, el joven investigador, quedará (o debería quedar) infectado. Percibirá el perfume de lo real. Recurro al uso de términos sensoriales porque el impacto puede ser físico.
George Steiner, agrega, que en la masa crítica de la comunidad académica exitosa, las órbitas de las obsesiones individuales se cruzarán incesantemente. Una vez entra en colisión con ellas, el estudiante no podrá sustraerse ni a su luminosidad ni al desafío que lanzan a la complacencia. Ello no ha de ser necesariamente (aunque puede serlo) un acicate para la imitación. El estudiante puede rechazar la disciplina en cuestión, la ideología propuesta (…) No importa. Una vez que un hombre o una mujer jóvenes son expuestos al virus de lo absoluto, una vez que ven, oyen, “huelen” la fiebre en quienes persiguen la verdad desinteresadamente, algo de su resplandor permanecerá en ellos. Para el resto de sus vidas y a lo largo de sus trayectorias profesionales, acaso absolutamente normales o mediocres, estos hombres y estas mujeres estarán equipados con una suerte de salvavidas contra el vacío.
Urge un cambio significativo ern la selección de los docentes a través de concursos no amañados, en donde predomine la ética, lo acdémico , se le de paso a docente innovadores, creativos, académicos, pedagogos , motivadores y sobre todo, avales de garantía de la formación de profesionles capaces de exponer, usar, adecuadamente los conocimientos adquiridos.
