CUANDO EL TE QUIERO YA NO FUNCIONA

CHALEMORVAN
No nos debe sorpender, que hay muchas parejas que se encuentran con la realidad de que el te quiero ya no está funcionando, no obstante, todavía quedan atrapados ante esa dependencia que genera el creer que se está con la persona seleccionada en base de sentimientos activos y otros serios temores como quedarse solo.
Cuando se manifiesta la frialdad en la relación y se sorprende la persona que la pareja ya no llena las expectativas que tanto anhelaba antes de integrarse, no cabe la menor duda que algo esta funcionando mal y es necesario analizar las causas para que los efectos no sean dañinos síquica y físicamente, especialmente, cuando en muchos casos el factor estimulador como es el deseo que dio paso al erotismo, a la realidad sexual de la pareja basado en el te quiero empieza a deteriorarse
Marysol Antón en un escrito sobre esta realidad señala, que hay que tener claro que tal vez amar y desear no sean lo mismo. Son conceptos que se relacionan, pero a veces entran en conflicto. Se dice que si hay buena intimidad, habrá buen sexo; sin embargo, la falta de deseo es una consecuencia no anticipada del afloramiento de la intimidad, la seguridad, lo familiar. Ahí aparece el brete, pues el erotismo se alimenta de lo opuesto, de la sorpresa, de lo imprevisible. Mantener el equilibrio entre ambas partes es reconciliarlas.
Sin duda, pretendemos encontrar en una persona todo aquello que antes nos brindaba la tribu, un grupo de pertenencia. El desafío de la pareja moderna es tratar de encontrar todos esos atributos en el otro, y además la pasión.
Hay que repensar la construcción de la pareja: se puede amar diferenciándose, sin disminuir la libertad del otro. Ese balance entre autonomía y dependencia es algo que se aprende de chico, y depende mucho de la relación entre madre e hijo. Quienes no tienen bien resuelto este tema, muchas veces resignan la exploración por la sensación de seguridad; entonces, comienzan a poner restricciones a la libertad del otro.
Enojarse le da a la persona más derecho a reclamar que le brinden más, y también a tener un mayor goce. Pelear es una manera de no cuidar al otro. Eso lo hace a uno más libre; es un sexo sin restricciones y que ambos disfrutan. Las parejas que tienen una vida cotidiana sin sobresaltos, sin ninguna discusión (esas que jamás se pelean) suelen ser buenos amigos. Y entre ellos todo es tan previsible e igual que finalmente el erotismo se apaga.
Pablo Neruda en cien sonetos de amor exclamaba
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.
Finalmente si el te quiero ya no funciona en pro de una relación que favorezca a ambos en felicidad, dicha, hay que detenerse a evaluar las causas, si estas determinan que no hay reacciones positivas en pro de la armonía, motivación de permanecer juntos, se debe tomar las acciones que garanticen tranquilidad, armonía, dicha. No se debe permanecer en ella simplementeporque se torno rutina, dependencia.
