Antonio Vivaldi
CHALEMORVAN

Compositor italiano. Nació en Venecia. Hijo de Giovanni Battista y de Camilla Calicchio, heredó del padre la pasión por la música y también el color rojo del pelo, por lo que fue más tarde llamado il prete rosso (el cura rojo).

Vivaldi nos dejo música para ser disfrutada, especialmente todo lo concerniente a la naturaleza, música de cámara, vocal y operística. Célebre sobre todo por sus cuatro conciertos para violín y orquesta reunidos bajo el título Las cuatro estaciones, cuya fama ha eclipsado otras de sus obras igualmente valiosas, si no más, Vivaldi es por derecho propio uno de los más grandes compositores del período barroco, impulsor de la llamada Escuela veneciana -a la que también pertenecieron Tommaso Albinoni y los hermanos Benedetto y Alessandro Marcello- y equiparable, por la calidad y originalidad de su aportación, a sus contemporáneos Bach y Haendel

Tal como lo señala la enciclopedia Wikipedia, fue Compositor del alto barroco, apodado il prete rosso ("el cura rojo") por ser sacerdote y pelirrojo. Compuso unas 770 obras, entre las cuales se cuentan 477 concerti y 46 óperas; especialmente conocido a nivel popular por ser el autor de Las cuatro estaciones .

Se agrega, que su padre, el violinista Giovanni Batista Vivaldi, fue su primer maestro, otro de los cuales fue, probablemente, Giovanni Legrenzi. El 18 de septiembre de 1693 ingresó en un seminario y recibió sus primeras órdenes religiosas. En 1699 fue nombrado Subdiácono (4 de abril), luego Diácono (18 de septiembre de 1700) y finalmente ungido sacerdote el 23 de marzo de 1703. Más inclinado hacia la música que hacia las obligaciones religiosas, eventualmente logró se le permitiera dejar de decir misa por razones de salud.

El Padre de Antonio Lucio Vivaldi, el violinista Giovanni Battista, apodado Rossi (el Pelirrojo), fue miembro fundador del Sovvegno de’ musicisti di Santa Cecilia, organización profesional de músicos venecianos, así mismo fue violinista en la orquesta de la basílica de San Marcos y en la del teatro de S. Giovanni Grisostomo.

Poco se sabe de su infancia de Vivaldi. Hijo del violinista Giovanni Battista Vivaldi, el pequeño Antonio se inició en el mundo de la música probablemente de la mano de su padre. Orientado hacia la carrera eclesiástica, fue ordenado sacerdote en 1703, aunque sólo un año más tarde se vio obligado a renunciar a celebrar misa a consecuencia de una enfermedad bronquial, posiblemente asma.

También en 1703 ingresó como profesor de violín en el Pio Ospedale della Pietà, una institución destinada a formar muchachas huérfanas. Ligado durante largos años a ella, muchas de sus composiciones fueron interpretadas por primera vez por su orquesta femenina. En este marco vieron la luz sus primeras obras, como las Suonate da camera Op. 1, publicadas en 1705, y los doce conciertos que conforman la colección L'estro armonico Op. 3, publicada en Amsterdam en 1711.

Con ellas, Antonio Vivaldi alcanzó renombre en poco tiempo en todo el territorio italiano, desde donde su nombradía se extendió al resto del continente europeo, y no sólo como compositor, sino también, y no en menor medida, como violinista, uno de los más grandes de su tiempo. Basta con observar las dificultades de las partes solistas de sus conciertos o sus sonatas de cámara para advertir el nivel técnico del músico en este campo.

Conocido y solicitado, la ópera, el único género que garantizaba grandes beneficios a los compositores de la época, atrajo también la atención de Vivaldi, a pesar de que su condición de eclesiástico en principio le impedía abordar un espectáculo considerado en exceso mundano y poco edificante. De hecho, sus superiores siempre recriminaron a Vivaldi su escasa dedicación al culto y sus costumbres laxas.

Se comenta que importante aportación del músico veneciano fue el desarrollo del Concierto para Solista, estructurado por el Solli, Ripieno y Bajo continuo (Tutti) que a diferencia de su antecesor el concierto grosso logra un desarrollo contrapuntístico y armónico más fluido. Vivaldi compuso desde conciertos para un solista hasta mas de una docena de solistas. Esta forma musical barroca es una redistribución de las fuerzas orquestales del tutti y del ripieno en dos bloques fundamentalmente desiguales, que oponen un tutti masivo a un solista indomable, solli y orquesta se encuentran, se entremezclan o chocan en todas sus obras concertantes, el solista instrumental de los conciertos vivaldianos no deja nunca de ilustrar la lucha perpetua del solitario contra un grupo al que desea eludir y penetrar, seducir y dominar al mismo tiempo

Se agrega que Vivaldi fue violinista de la época, padeciendo de asma desde la infancia. En 1703 es ordenado sacerdote, pero no siempre puede cumplir con sus obligaciones debido a su afección respiratoria aunque fue común en la época acusar a Vivaldi de abandonar el oficio de la Misa por atender su inspiración. Hombre vanidoso y obsesionado por el dinero, entra curiosamente como Profesor de Violín en el Hospicio de la Pietá impartiendo clases a niñas huérfanas, llegando a ser en 1716 Maestro de Concerti de Venecia. Dos años después, 1718, se traslada a Mantua donde es nombrado Maestro de Capella, puesto que mantiene hasta 1720.

Su opus 8, Il Cimento dell'Armonia e del'Inventione aparece en 1725, obra en la que destacan sus cuatro primeros conciertos conocidos como Las Estaciones.

Entre 1729 y 1733 viaja por toda Italia llegando incluso a Praga, volviendo a ocupar el cargo de maestro de Capella en la Pietá.

Durante su vida fue más conocido como violinista que como compositor, siendo rápidamente acusado de repetitivo y rutinario. Su redescubrimiento no acontece hasta el comienzo del s. XX No obstante fue el primer compositor en utilizar profusamente la técnica del ritornello y convertir la estructura en 3 movimientos en el estandar de los conciertos, dejando escritos más de 230 conciertos para violín en los que destacan sus orquestaciones y sus efectos coloristas para la orquesta. Su obra de cámara, sin embargo, es más conservadora.

Karadar.com nos relata que Vivaldi a pesar de sus casi setenta años de vida totalmente dedicados a la composición y a la interpretación, murió prácticamente pasado de moda, si bien resistió más años que otros contemporáneos suyos

El resurgir de Antonio Vivaldi se debe al gran interés despertado en los estudiosos por otro gran ilustre abandonado: Johann Sebastián Bach. Se agrega, que cuando en 1913 el musicólogo Marc Pincherle decidió dedicar su tesis doctoral a Vivaldi, su proyecto fue casi una muestra de arqueología musical. De aquel compositor olvidado sólo se conocían entonces algunas obras poco estudiadas y raramente interpretadas, procedentes fundamentalmente de antologías impresas. Aquellos vestigios justificaban, sin duda, que el nombre de su autor siguiera apareciendo en los libros de historia de la música, donde se le condenaba con citas lapidarias y juicios sumarios pronunciados por Gerber, Hawkins, Burney u Orloff, historiadores y musicólogos alemanes e ingleses que, como haría más tarde Stravinsky, juzgaban una obra que no habían examinado ni escuchado. En cualquier caso, los pocos conciertos conservados parecían entonces demasiado modestos como para dedicar a Vivaldi una investigación universitaria. De ese modo, el enterramiento de quien había sido conocido en Venecia con el apodo del “cura pelirrojo” era casi completo.Un hecho curioso fue que en 1737 el cardenal Rufo de Ferrara impidió a Vivaldi que entrara en la ciudad, porque iba acompañado por la cantante Giraud y por otras mujeres amigas. Protestó Vivaldi de su inocencia en una carta a Bentivoglio, declarando que aquellas personas le eran indispensables para cuidar su salud. Después de 1740 dejó definitivamente Venecia. Desgraciadamente, desde ese momento no se tienen noticias dignas de crédito sobre el resto de su vida. Muere pobre en Viena en un hospital.

Vivaldi moría en Viena el 26 ó 27 de julio de 1741 en extrañas circunstancias. Había dedicado su vida a tres aspectos relacionados con la música: como pedagogo consiguió una alta capacitación de la orquesta de la Pietá, así como la formación de discípulos que trasmitieron sus obras y su técnica instrumental por toda Europa; como compositor, dejó un legado de más de 500 obras, de una calidad que reconoció rápidamente J.S. Bach, y como empresario, tomó a su cargo la responsabilidad económica de muchas obras propias y ajenas.