CHALEMORVAN
Definitivamente somos energía la cuál se activa de acuerdo a los estímulos que se manifiestan sean internos o externos dandole paso a que las emociones seafloren y den sus manifestaciones de acuerdo a como en ese momento se originan, algunas veces en forma positivas, armónicas, afectivas, alegres, otras negativas que le dan vida a la ira, rencores, tristeza, llantos.
Lo cierto, que ellas estan con uno y a nosostros nos corresponde el saberlas manejar a fin de optimizar resultados que siempre nos favorezcan, debemos estar atento de nuesto comportamiento, ya conocernos como como actuamos ante los estímulo, como las hemos manejado , cuáles han sido sus resultados.
Cuanbdo afloran las emociones, le dan paso a accikones que deben saberse controlar a fin de evita excesos, dependencias, sufrimientos,apegos, debemos saber entender su magia, sus alcance .
RAFAEL PÉREZ ORTOLÁ, sobre este tema nos aporta, q una opinión interesante en donde señala, que las emociones constituyen una de esas características humanas que no conseguimos desentrañar. Cuanto más pretendemos presumir de conocimientos, con más fuerza resurge todo lo inasible de las emociones, se nos escapan, son subsidiarias de muy poco control. Al vivirlas, ponemos de manifiesto aspectos novedosos que nunca llegan a conocerse del todo. Nadie ha conseguido su explicación convincente. La biología y las diversas aproximaciones científicas no penetran en su meollo.

Estas sensaciones se originan en lo más hondo del ser humano, allá donde las moléculas corporales se ensamblan con el toque mental o espiritual. Y allí domina una nebulosa misteriosa. Debido a ese desconocimiento radical, guardan un componente de espontaneidad inigualable. Pocas cosas quedan así.

Las tendremos de todas las intensidades. Las más fuertes y absorbentes consiguen acogotar a los comportamientos razonados. No resulta extraña la desmembración de todos los esquemas cuando se enfrenta a emociones potentes, especialmente si son bruscas. El amor, el sexo, la violencia, el deporte o la política nos ofrecen variados ejemplos de ello.

Su poder de impulso vital nos renueva la energía para enfrentarnos a los retos cotidianos. Se convierten en un pivote esencial, el primer condimento para salir del atolladero con alguna dignidad. Pronto nos aprecibimos de su limitación, en la persona confluyen muchas cosas más, desde las penalidades a la razón, la técnica y las más diversas aportaciones culturales
Agrega que las emociones surgen de ese núcleo irreductible que todos llevamos dentro. Para bien o para mal, nos ayudan a diseñar nuestros mosaicos personales, nos impiden la quietud adormecedora y nos abren a las sensaciones de la vida. Sin emociones todo se convertiría en extremos romos e insustanciales. De ahí la gran importancia de una adecuada reividicación de las mismas, para situarlas en correspondencia con los demás atributos naturales.

Nos van constriñendo a expresar unas conductas uniformadas dentro de lo considerado globalmente correcto y como consecuencia se habla muy poco de las sensaciones emocionales de cada uno. Lo van consiguiendo, la anestesia es progresiva. Con toda docilidad nos dejamos llevar a la ausencia de atributos tan pregonada por Robert Musil.
Definitivamente nos corresponde a nosotros a decantar todos aquellos estímulos que de alguna manera afectan nuestra conducta, comportamiento, dando paso a emcosiones que originan resultados negativos, muchas veces afectandonos psíquica, físicamente, pero tambien el lado espiritual de uno.
En la medida que vamos cultivando y accionando nuestras virtudes en el diario vivir de manera ordenada, controlada, vamos consolidando los efectos que las emociones pueden originar, especialmente las positivas, puesto que ellas nos permiten alcanzar ese crecimiento espiritual al que todos estamos comprometidos, como es sentirnos responsables de nuestros actos, cumplir con nuestra línea de servicio, dar sin afectar y ayudar a que otros también sepan utilizar adecuadamente la magia de sus mociones.
No olvide que usted es el mago de sus emociones, utilice adecuadamente el potencial de ellas para alimentar su espíritu y aprovechar adecuadamente la oportunidad que le han dado de pasar por esta dimensión de maya, ilusión, con pruebas determinantes en su crecimiento espirtual.
Rafael Pérez, finalmente nos recuerda tener presente, que el componente mágico de cada persona no puede soslayar su realidad individual, biológica, emocional y mental. Si prescindimos de esos factores o los diluímos en un conglomerado general, se pierde toda la autenticidad del sujeto. Se irá enfriando el calor de la vida. Tan malo será asumir razonamientos y planificaciones que no tengan en cuenta las peculiaridades emotivas de cada cual, como a la inversa, ejercer nuestra actividad desde un perfil exclusivamente emocional, sin los otros componente de mayor elaboración