LA TELEPATIA
CHALEMORVAN
La parapsicología ha venido estudiando lo que la trelepatía encierra, sus causas, efectos, a fin de determinar cómo se manifiesta. Se está conciente de su autenticidad, de sus manfestaciones, lo que falta es determinar cómo se llega a integrarse la mentes que la experimentan, qué tipo de energía se da, el por qué de su manifestación.
Wikipedia al referie a la telepatía señala, que,Telepatía (del griego τηλε tele, ‘distante’ y πάθεια patheia, ‘sentimiento’) es un término que se refiere a la supuesta capacidad mental de los humanos y otras criaturas de comunicar información de una mente a otra, sin el uso de herramientas adicionales como el habla o el lenguaje corporal. Considerada como una forma de percepción extrasensorial o cognición anómala. La telepatía se relaciona a menudo con diversos fenómenos paranormales como la precognición y la clarividencia.
Aunque se han llevado a cabo muchos experimentos científicos sobre la telepatía, incluyendo varios recientes por parte de reputadas universidades, la existencia de la telepatía no es aceptada por la inmensa mayoría de los científicos. Actualmente se sabe que las magnitudes de energía que el cerebro humano es capaz de producir resultan insuficientes para permitir la transmisión de información. Resulta frecuente su aparición en obras de ficción y ciencia ficción.
Se considera que la primera investigación sobre la telepatía fue la realizada por la Society for Psychical Research, cuyos resultados fueron publicados en 1886 en la obra Phantasms of the Living (‘Fantasmas de los vivos’). Años antes, en 1882, Frederick William Henry Myers, uno de los fundadores de la Society for Psychical Research, introdujo, en un artículo publicado en Proceedings of the Society for Psychical Research, el término «telepatía», que desplazó al más antiguo «transferencia de pensamiento». Aunque gran parte de las investigaciones iniciales consistieron en la recopilación de relatos anecdóticos, también se llevaron a cabo experimentos con aquellos que afirmaban poseer habilidades telepáticas. Sin embargo, sus protocolos experimentales no eran muy estrictos.
En 1917 el psicólogo John E. Coover de la Universidad de Stanford dirigió una serie de pruebas sobre telepatía consistentes en transmitir y adivinar naipes. Los aciertos fueron levemente superiores a los esperados por azar, concluyéndose que el resultado había sido aleatorio.
Quizá los ejemplos más conocidos de experimentos sobre telepatía fueran los de Joseph Banks Rhine y sus asociados en la Universidad de Duke, que comenzaron en 1927 usando los distintivos «Naipes ESP» de Karl Zener (véase Cartas Zener). Estos experimentos incorporaron protocolos más rigurosos y sistemáticos que los anteriores, seleccionándose lo que se asumió que eran participantes «normales» y no aquellos que afirmaban tener habilidades excepcionales, y aplicando los nuevos avances en el campo de la estadística para evaluar los resultados. Éstos y los de otros experimentos fueron publicados por Rhine en su conocido libro Extra Sensory Perception (‘Percepción extrasensorial’), que popularizó este t
otrasalternativas. com ar. presenta un informe que ayuda a vislumbrar, comprender la relevancia y alcance del fenómeno telepático, se señala que para saber de su existencia no hay más remedio que confiar en el testimonio, en ocasiones poco confiable, de quienes afirman haber realizado un acto de esta índole o conocer el resultado de pruebas que no siempre son dignas de crédito.
Se hace referencia, que en 1969, Cleve Backster, que trabajaba para la policía metropolitana de Nueva York, realizó las primeras experiencias con plantas, utilizando un polígrafo – o detector de mentiras- de manera accidental, casi por juego. Fijó los cables del aparato al tallo de una planta. Pensó entonces en aplicar un fósforo en la planta, para ver qué sucedía. En aquel preciso instante, la aguja del polígrafo se puso a girar de un lado a otro, como alocada. ¿Sería que la planta había adivinado la intensión de Backster?.
En las siguientes semanas, Backster realizo diversas pruebas intentando demostrar que existe un sentido telepático en las plantas, entre ella la de dejar caer unos cangrejos en agua hirviendo. En el momento de morir los crustáceos en medio de un gran sufrimiento, un polígrafo hipersensible conectado a unas plantas situadas en una habitación contigua reveló que éstas se agitaron frenéticamente.
Se realizaron a continuación experiencias conectando en serie un conjunto de plantas en el desierto, en octubre de 1971, en el desierto de Mojave, al este de Los Angeles, a cargo de Dr. George Lawrence, del Instituto Ecola, de san Bernardino. Estaba seguro de que las plantas reaccionan a ciertos estímulos psíquicos y eléctricos, y de que gracias a sus pruebas podría establecer un contacto muy especial con el cosmos. Como en el caso de los cangrejos, las plantas parecieron enloquecer. Pero eso fue todo lo que se obtuvo. El experimento no progresó.
Hace medio siglo, o un poco más, el parapsicólogo checoslovaco Jan Ehrenwald decía que la relación entre madre y recién nacido puede conducir a una especie de simbiosis psíquica muy afín a la telepatía y lo mismo sucede a veces entre unos gemelos o con una pareja que han vivido juntos largo tiempo. Una idea que surja de la mente del hombre puede ser captada al instante por su compañera. En especial cuando uno de los dos se encuentra en peligro, el otro capta al instante el mensaje telepático. ¿Significa esto que puede establecerse entre dos seres afines una conversación silenciosa, es decir, telepática?. El Dr. J. B. Rhine, de la universidad de Duke, pasó muchos años estudiando toda clase de fenómenos psíquicos, en especial la telepatía, echando mano de unas tarjetas muy bonitas, cuya forma debían adivinar las personas que se prestaban a ser conejillos de Indias. Jamás resultó nada que valiera la pena.
En 1979, James McDonnell, presidente de la McDonnell. Douglas, empresa aeronáutica de fama mundial, donó 500.000 dólares a la universidad de St. Louis, Missouri, para fundar un laboratorio de investigación en parapsicología. Se nombró al físico Peter Phillips director. Mc.Donnell deseaba que se trabajase de manera científica. Phillips contrato a Steve Shaw y a Michael Edwars, de 18 y 17 años, para realizar experiencias de torsión de objetos metálicos a distancia, además de pruebas de telepatía y psicocinesis. Resultaron un éxito. El director estaba satisfecho: bastaba un apoyo financiero y sujetos dotados para obtener resultados positivos.
Las experiencias, que duraron tres años –hasta que se acabó el medio millón-, fueron filmadas en video. En todos los casos se tuvo la certeza de que no hubo trucos. A fines de 1983 se celebró en Buffalo un coloquio sobre “Ciencia, escepticismo y lo paranormal”, donde se mostró lo realizado por Phillips, acompañado por unas observaciones de james Randi, conocido ilusionista profesional. Antes, había escrito a Phillips aconsejándole tomar toda clase de precauciones al realizar las experiencias. Una de ellas es que jamás debe alterarse el curso de una experiencia, ni atender un capricho del voluntario, porque así es como se puede enmascarar un cambio
Nos agrega la fuente: alternativas.com.ar. que en el verano de 1958, una señora de 60 años llamada Mary Billings, que vivía en Dundee, Escocia, comenzó a sentirse mal y sufrir alucinaciones. Creía oír voces. Acudió al médico y fue hospitalizada el siguiente año. Siguió oyendo ruidos y sentía como si una bestia se ocultase en la garganta. Se hicieron más frecuentes las alucinaciones y comenzó a escuchar extraños ruidos en el oído derecho. El Dr. James Mc. Haig, que atendía a la señora Billings, descubrió en 1968 que había en el hospital psiquiátrico un paciente que sufría las mismas molestias de la mujer, a la misma hora, sin saberlo ninguno de los dos. Mc.Haig averiguó entonces con enorme sorpresa, que los dos pacientes eran hermanos. El siguiente año murió el hermano, de un tumor en el oído derecho. A partir de aquel momento, mejoró notablemente la salud mental de la señora, de manera incomprensible, y no volvió a sufrir alucinaciones ni a escuchar ruidos. De todas maneras, no pudo gozar mucho tiempo de su salud, porque era una septuagenaria y falleció poco tiempo después.
Agrega Wikipedia, que, el estudio de la telepatía está considerado por la gran mayoría de la comunidad científica como una pseudociencia. Sus críticos objetan los experimentos con resultado positivo, diciendo que no han tenido el rigor científico adecuado. Por otro lado los miembros de los laboratorios de las universidades y asociaciones en donde si se estudia sostienen que estos estudios tienen el rigor necesario, y que existen indicios favorables para continuar con las pruebas.
Un experimento típico procede como sigue:
- Se seleccionan dos personas jóvenes, entre 20 y 40 años; una de ellas se acomoda en una sala insonorizada y se tapa los ojos. Esta persona será el receptor y no debe recibir ningún estímulo de sus otros sentidos, debe estar totalmente relajada, y no pensar en nada en concreto, pero dejar que sus pensamientos fluyan libremente.
- El otro individuo es el emisor, al que se colocará en otra sala cercana a la del receptor. Al emisor hay que hacerle lo contrario que al receptor - hay que estimular sus sentidos: normalmente se hace con imágenes acompañadas de sonidos que sean especialmente sugerentes para la mente humana. El emisor debe concentrarse todo lo que pueda en los estímulos que está recibiendo.
- Por último el receptor tiene que contar los pensamientos que han pasado por su mente durante la experiencia. Si estos pensamientos tienen alguna relación con lo que ha estado percibiendo el emisor, se puede considerar que quizá haya habido una comunicación telepática. Ninguno de estos experimentos ha llegado a conclusiones determinantes.
Esta falta de resultados concluyentes se atribuye a muchas razones. La primera sería que el ser humano sencillamente no tiene capacidad telepática. Otros estudiosos piensan que se debe a que para transmitir información tanto emisor como receptor tienen que estar preparados o haber recibido algún tipo de entrenamiento mental. El hecho concreto es que la telepatía no ha podido reproducirse en laboratorios con experimentos controlados y los únicos indicios de su existencia son meramente testimoniales
Ante esta realidad cabe la pregunta ¿podran las ciencia tradicionales explicar la telepatía, sus orígenes, energía, su mecanismo, operatividad .eñcómo se manifiesta?

