CHALEMORVAN

Hay muchas de subastas en internet para venderriñones, más cuando la demanda en muy grande¿Que hay detrás de la venta de los riñones? ¿Cómo se cotiza? ¿ Cuál es la realidad del tráfico de la venta de estos organos? ¿Quiénes son los más interesados en su compra, que países? ¿ Por qué vender los riñones?, sería algunas preguntas que se deducen de esta realidad y que cada vez más aumenta,, especialmente por la dinámica de la red de tráficos de organos.

La insuficiencia renal crónica es un mal endémico en muchos países y los donantes son escasos. La solidaridad también. Es entonces cuando el dinero aparece en escena para arreglar un trato casi secreto. Jiquilisco, una localidad con un alto índice de enfermos, es un lugar propicio para este negocio

Tal como nos los recuerda images google.co.ve.es sabido que

  • Cada año mueren muchas personas que necesitan un riñón (en EEUU, 4.000). Y sólo necesitamos uno para vivir confortablemente.

  • No se llega a cubrir la demanda de riñones con las "donaciones voluntarias" (o subterráneas, como en España, donde si te mueres y no has especificado lo contrario, tus órganos se donan automáticamente).
  • Al estar prohibido, se ha creado un mercado negro de compra-venta donde la calidad de la operación es horrible, el 'comprador' se arriesga a recibir un riñón de alguien ya enfermo (sida, etc),
  • Al hacerlo legal, se pediría un monitoreo en profundidad de la salud del donante. Sólo los sanos valdrían. Y además del pago (2000-4000$) se le daría un seguro médico de por vida (que por otra parte sería barato, porque el tipo es muy sano, como se vió antes).
  • Ahora es legal en muchos países (EEUU incluido) las madres de alquiler y "prestar tu vientre" es 4 veces más arriesgado para tu vida que donar un riñón.
  • Sólo hay argumentos morales para defender lo contrario.

homearguments.blogspot.com, comenta ,que la desesperación económica está llevando a jóvenes a ofrecer uno de sus riñones y hasta parte de su hígado en Internet. Por ejemplo en un sitio de subastas peruano, se podía leer el siguiente anuncio: "Tengo 27 años y vendo riñón en buen estado. Precio a convenir. Es urgente." Y pone su dirección electrónica de contacto.

El comercio y el tráfico ilegal de órganos humanos está creciendo principalmente en países pobres de Ásia, África y América Latina. Aunque estas transacciones son ilegales y pueden llevar a procesos penales, además del riesgo para la vida que implica una operación en un sitio clandestino y con falta de atención médica adecuada, los "vendedores" piensan que unos pocos miles de dólares pueden cambiarles la vida.

El tráfico ilegal de órganos de seres humanos desde los países pobres hacia los ricos amenaza con perjudicar los programas oficiales de donación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que representan alrededor del 10% de los trasplantes en todo el mundo.

La OMS ha denunciado el aumento del "turismo de trasplantes": gente urgida a un trasplante que viajan por el mundo para conseguir riñones o trozos de hígado de donantes pobres. Además de los riesgos para la vida de esas personas, este tipo de negocios se prestan a toda clase de abusos. Francis Delmonicom, de la Escuela de Medicina de Harvard, cuenta que un ciudadano de Nueva York pagó 60.000 dólares en un hospital de Sudáfrica por un riñón de un donante que sólo recibió 6.000 dólares por esa “venta”.

Dean Menchavez periodista filipino comenta sobre esta realidad, que los riñones sanos son un producto de gran valor en el mercado negro. La demanda creciente de riñones y la carencia de donantes en países desarrollados han convertido a los países en vías de desarrollo —como India, China, Filipinas y Pakistán— en minas para negociantes y médicos sin escrúpulos. Hasta hace poco parecía que el gobierno filipino iba a ocuparse de este problema con eficacia, emitiendo leyes apropiadas.

Después de una fuerte presión internacional, el gobierno ha adoptado una postura más ética, en apariencia. Sin embargo, los observadores son escépticos de que el gobierno sea capaz de cumplir sus generosas promesas

El 3 de marzo el departamento de la Salud Pública divulgó una orden administrativa bajo el título: "Las nuevas normas para el trasplante de riñones de donantes vivos a personas no de su familia y los organismos para su ejecución". Las regulaciones propuestas parecían éticas, pero el siguiente matiz hacían ponerlo en duda: se permitiría a los donantes especificar la persona que recibirá su órgano o hacer una donación "no-dirigida”. ¿Qué es esto?

Esto supone un agujero en la ley lo suficientemente grande para que pase un camello gigante, ya que permite que los donantes pobres vendan sus riñones a extranjeros no de su familia.

El anterior Ministro de Salud, Alberto Romualdez, calificó esta situación como una “bomba ética de relojería”. Francis L. Delmonico, de Harvard, miembro de The Transplantation Society, el cuerpo profesional más importante para cirujanos de trasplantes, ha dicho a MercatorNet que la nueva legislación “permitirá a pacientes extranjeros de países ricos, utilizar a los filipinos pobres como fuente de órganos”. Los obispos católicos del país lo denunciaron: “la venta o comercio humano de órganos, por su misma naturaleza es moralmente inaceptable. Es contraria a la dignidad de la persona humana, a su auténtica autonomía y a la igualdad esencial de todas las personas... El cuerpo humano no puede ser tratado como simple materia u objeto de comercio.”

soliridad.net sobre este tópico nos relata, que un occidental con dinero viaja a un país remoto para ponerse el riñón de un campesino sin recursos. En eso consiste el llamado turismo del trasplante, un fenómeno que se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La disparidad de legislaciones a lo largo y ancho del mundo hace que en unos sitios sea legal y en otros no. "En cualquier caso, es inmoral", declara rotundo Rafael Matesanz, coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes de España. El turismo del trasplante se va desplazando por el mundo según los países van cambiando sus leyes. Lo reciben hospitales de Pakistán, China, Perú y Egipto, según señalan los expertos

Ya en 1994, asociaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional denunciaron que en China, los órganos de los condenados a muerte eran extraídos de inmediato para nutrir un mercado con mucha demanda y escasa oferta. Un informe del Consejo Europeo, del año 2004, señala que un par de córneas procedentes de chinos ejecutados cuesta en el mercado negro 3.500 euros. En Bombay, 1.200. El coste de un riñón en India oscila entre 1.800 y 3.000. El donante sólo recibe entre 750 y 1.200 euros.